Con este símbolo futbolístico ha querido Bibiana Aído abanderar la nueva campaña contra la violencia de género. Un trozo de cartulina roja que tiene un poder simbólico inmensurable en nuestra sociedad. Queda expulsado de un partido a quien le sacan la tarjeta roja; por ello, al maltratador se le expulsa de la sociedad con el mismo método. Si no juegas limpio no tienes cabida, parece decir directamente el Ministerio de Igualdad. Para apoyar la campaña se cuenta con la presencia de numerosas personalidades de todos los ámbitos de la sociedad española, desde Iñaki Gabilondo, Ana Rosa Quintana, Enrique Morente, Emma Thompson, Pedro Almodóvar,… hasta una infinidad.
La solución, según el Ministerio de Igualdad, pasa por crear una conciencia social en la que se reduzca el umbral de tolerancia ante el maltrato; a partir de ahí se podrá actuar. Además, esta campaña apela a las bondades de las “nuevas” tecnologías y propone al ciudadano sumarse al movimiento contra el maltrato. Lo único que debes hacer si quieres colaborar es entrar en www.sacatarjetaroja.es, imprimirte tu copia de la tarjeta roja, hacerte una foto y subirla. De esta forma, te sumarás a la iniciativa y mostrarás tu rechazo contra la violencia de género.
Los spots que se han editado para este movimiento duran una media de 20” y se dividen en 3 partes bien diferenciadas:
- Tres personajes masculinos realizan un manifiesto machista.
- Tres personajes femeninos justifican las acciones que tienen las maltratadas.
- Otro personaje masculino cuestiona la hombría del maltratador y le saca tarjeta roja.
Aquí se puede comprobar el resultado:
No obstante, a pesar de que me parece una buena iniciativa, le recuerdo una cosa a la ministra de Igualdad:
- Srta Aído, con la tarjeta roja hay una expulsión, una sanción de 1 partido en la mayoría de los casos, y una vuelta a los terrenos de juego.
Por eso no me extraña que apareciera esta mañana la noticia de la muerte de una mujer de 56 años en Huelva a manos de su expareja. Sobre el agresor pesaba una orden de alejamiento. A este “señor” ya le habían sacado la tarjeta roja, no obstante, decidió volver y hacer una jugada maestra. Quizá la solución no esté tanto en sancionarlos, como en hacer que cumplan la sanción.