miércoles, 10 de febrero de 2010

...Inglourious Basterds...



El otro día vi Inglourious Basterds, el proyecto que supone la vuelta de Tarantino. A parte del largo metraje de la película, se me hizo algo dura de digerir. Y llegué a la conclusión de que es de Tarantino de quien hablamos, sea eso bueno o malo. De hecho, las cosas buenas que tiene la película, aquellas que al verlas te recuerdan al autor, pueden ser consideradas como caprichos de uno de los directores más mimados del sistema, y no agradar al público. No hay término medio, a QT se le odia o se le ama. Como su cine, que puede ser considerado la ambrosía de Hollywood o las paranoias egocéntricas de un niño rico.

La película retrata, en varios capítulos, diferentes historias que se sitúan bajo la ocupación nazi en Francia. Shosanna Dreyfus (Mélanie Laurent) presencia la muerte de toda su familia a manos del general Hans Landa (Christoph Waltz). Shosanna adquiere una nueva identidad y se muda a París, donde se encuentra el grupo capitaneado por Aldo Raine (Brad Pitt), los “Basterds”; que buscan hacer caer el régimen nazi y asesinar a Hitler. Estas historias terminan por converger bajo un mismo escenario de venganza.

Y es aquí donde podemos ver a Tarantino. La venganza ha sido siempre la temática de todas sus películas, la venganza en cualquiera de sus formas. Y en esta película se muestra en su mayor esplendor, a pesar de que recurre a uno de los temas más manidos del mundo del cine, la IIGM.

La división por capítulos es otra constante del director. Lo vimos en la gran Pulp Fiction y lo volvemos a ver aquí. Otro rasgo característico de Tarantino que puede ser aplaudido y abucheado a la par, igual que todo el cine que realiza el autor. Lo que sí que queda claro es que la firma del director queda impregnada en cada escena. Y eso puede interpretarse de varias formas: entendiendo a Tarantino como un artista con recursos propios o como un hombre egocéntrico que necesita recordarnos que es él quien hace el film en cada momento.

No obstante, la película puede hacerse extremadamente larga. Hay escenas que el director estira con sus diálogos paranoicos hasta la saciedad, hasta el aburrimiento. El espectador puede tener fácilmente la sensación de que Tarantino muestra una historia en 153’, que pueda ser contada en 90’. Pero es Tarantino. Tiene diálogos magistrales que embelesan y que repelen, que mantienen la tensión y que aburren, pero ineludiblemente forman parte de la esencia de Quentin. Algunos espectadores pueden enmarcar el guión, extrayendo de él grandes citas y otros, por otro lado, pueden demonizarlas por tener una intención descaradamente cultista ante los grandes premios, pero es Tarantino.

Y no podemos olvidarnos del toque sangriento del autor. De hecho he llegado a pensar que ciertas escenas o clichés sólo sirven para poder justificar la violencia explícita, una suerte de gore gratuito que deja de ser fresco para convertirse en cansino y totalmente accesorio. Como se puede comprobar, Tarantino se repite, repite sus técnicas, utiliza una especie de molde idéntico en el que sólo debe mezclar los ingredientes correctos. Se toma sus licencias, consciente de su posición ante el mundo cinematográfico, y sorprende. Para bien y para mal, pero sorprende. Por eso es capaz de realizar una película de este calibre, donde le da una patada a la historia y hacer que a todos nos parezca lo menos relevante.

Como anécdota, vuelve a aparecer del carácter fetichista del director. Ya lo vimos en Pulp Fiction con los mecheros Zippo y los pies de Uma Thurman, ahora lo vemos con los de Diane Kruger. Una escena que bebe de las fuentes de la Cenicienta para que podamos observar con nitidez el pie de la actriz alemana. Es Tarantino.

En definitiva, Quentin te puede parecer el mejor cine de autor, coherente en sus manifestaciones artísticas desde el principio hasta el final, promovedor de un cine de diálogos cultos y violencia inteligente; o, por el contrario, te puede parecer el director caprichoso de Hollywood, prepotente y pretencioso, que juega a hacerse el entendido con la industria y la manipula a su antojo a sabiendas de que lo encumbrarán. Pero es Tarantino.

Para mí, lo mejor de la película es el insuperable Christoph Waltz, que da vida al impasible Hans Landa. Sabes que ese personaje te va a marcar desde la primera escena que lo ves. Una escena gloriosa donde los diálogos sí que son geniales, la tensión se puede cortar con un cuchillo, el juego idiomático es insuperable y la consecución de planos es sencillamente magnífica. A partir de ahí los diálogos pasan a ser correctos y los demás personajes se sitúan en un segundo plano.

Por otro lado, creo que el personaje de Eli Roth, el “Oso Judío” es el personaje más decepcionante de toda la película; y no porque el actor esté mediocre, es que tampoco da para más. Durante toda la película te esperas algo más y al final acaba siendo un pequeño lameculos de Brad Pitt sin más furia que la que transmite su bate de béisbol en una, sólo una, escena de la película.

Queda claro que Inglourious Basterds es Tarantino, signifique eso lo que signifique.

lunes, 1 de febrero de 2010

...Volvemos en...

Recientemente ha salido a la luz una noticia que todos vaticinaban pero que nadie calculó con sus medidas exactas: el adiós de la publicidad en TVE ha hecho disparar a la audiencia, que se acoge a la televisión pública con la misma fuerza con la que antes la repudiaba. Un 18'6% de share tiene la culpa de todo esto (3 puntos por encima de Telecinco y A3).

Recuerdo cuando hace unos meses las cadenas privadas festejaban esta polémica decisión del gobierno, ya que sacaban de escena a un competidor. No obstante, la industria publicitaria no mostraba su mejor cara ante este propósito de año nuevo. Quién le diría que ése no era el mayor de sus problemas, bastó con la llegada de la era de las fusiones para acabar de rematar el experimento televisivo.
Pobre publicidad, dentro del vórtice del cambio y no dejan de darle disgustos. La migración de audiencias a Internet, sobre todo de los sectores más jóvenes; la aparición de la TDT y la orgía de canales que conlleva, que hace mucho más complicado llegar a quien quieres que te vea; la fusión de las grandes; la supresión de la publicidad en TVE. Y, para más INRI, los telespectadores muestran su lado más esquivo al mudarse al canal público para no ver en lo posible el repetitivo teatro del consumo.

Vamos, que lo que la publicidad tiene que decirle al consumidor ya no le interesa. Parece que los discursos del mundo publicitario ya no hay quien se los trague. El telespectador ha castigado a las marcas con el mayor desprecio: no hacer aprecio. Ni siquiera se contenta con la principal ventaja que la publicidad ofrecía al cortar el contenido en medio de una película: ir al baño. Ahora la audiencia ya no tolera lo explícito, y ahí entra el manifiesto publicitario televisivo. Ni las mejores estrategias para captar al consumidor parecen funcionar; los "volvemos en 3 minutos" han gastado su credibilidad así como el límite de la paciencia de la audiencia, que parece agotarse al mismo ritmo que los espacios publicitarios.

Por supuesto, hay alternativas. Si no, que se lo digan a las marcas alimenticias que proveen de un buen surtido de productos a las series y sirven de pretexto para una escena de cocina de cualquier serie, donde se puede ver con mayor claridad la marca de la leche que toma el protagonista que su propia cara. Queda demostrado, pues, que la publicidad ya no sirve para rellenar las pausas televisivas, sino que las series y programas se idean para poder poner algo en el espacio donde no puede haber publicidad. El modelo de TV se transforma y no se esconde, cualquier consumidor educado en las artes capitalistas es consciente del engaño. A veces me pregunto si no habrá creativos de agencias de publicidad pensando en los mejores programas que pueden insertar en la quemadísima parrilla televisiva para poder, posteriormente, colocar sus manifiestos y así poder captar al público que interese.
Este hecho lleva a una a reflexionar sobre el dilema renovado del huevo y la gallina: los contenidos de televisión y el poder de decisión de la audiencia, principal baluarte de este medio.
¿Vemos lo que queremos o lo que nos ponen? ¿Quién decide sobre los contenidos televisivos?
Pues, en vista de que esta pregunta trascendental y retórica puede ser discutida ampliamente, al menos ahora hay alguien a quien echarle la culpa: la publicidad.

Pero el telespectador ha demostrado que está educado en estos lares, que cuando la publicidad va, ellos vuelven; y que, a pesar de todo, siempre pueden cambiar todo lo que les venga impuesto y aprovecharse de las circunstancias. Saben jugar sus cartas y recorrer los caminos que se les ofrecen para evitar al máximo posible el discurso de marcas de consumo. Esta dialéctica de jugar al gato y al ratón entre la publicidad y el telespectador es divertida, porque nunca sabes con qué puede sorprenderte la industria, inventiva y repetitiva hasta la saciedad (paradójicamente).

Ante este panorama de cambios y adaptaciones del mundo de la televisión sí que merece la pena sentarse y observar, aunque todo lo que haya de por medio sea publicidad.

Por cierto, la de años que llevará TVE intentando encontrar una estrategia que la sacara del pozo, y mirad cuál era la solución: retirar de tu negocio a quien te daba de comer. Touché

viernes, 11 de diciembre de 2009

...La Guerra es Paz...





Barack Obama vuelve a ser noticia, bueno, sigue siendo noticia. Porque la cara de este afable y atractivo señor no ha parado de salir en los periódicos desde que ganó las elecciones e hizo historia tras una magnífica campaña de marketing, digo, campaña electoral. Desde hace 11 meses, todos los medios de comunicación que divulgan información están salvados, el señor Obama SIEMPRE es noticia. Podemos rellenar hueco y espacio con él, porque siempre está al día. Es un icono duradero, porque ha supuesto un gran cambio. Todo el mundo (y cuando digo todo es todo, no sólo los estadounidenses) tiene puesta la mirada en cualquier movimiento que realice este jefe de estado. Cualquier decisión que tome será recibida como si de un hito se tratara. Porque la gente quería un cambio y él supo virar el timón a tiempo.
En un país perdido de Europa, los sabios del comité de decisión de los premios Nobel, también saben de la existencia de este semidios. Y, después de deliberaciones, han decidido otorgarle el premio Nobel de la Paz. Increíble galardón para un recién llegado, pensaréis.

Lo que yo me imagino es la conversación entre los dos grandes mandatarios de decisión del comité del Nobel:

...Ring, ring,...

Sr Decisor 1: Diga?

Sr Decisor 2: Hola?

1: Ey hola! ¿Cómo estás? Pensaba llamarte dentro de 10 minutos, te lo juro, pero es que estaba mirando unas cosas y se me ha pasado. ¿Cómo llevas lo de los premios?

2: Bien, bueno, por eso te llamaba... Después de una larga reunión ya hemos decidido a quién darle los premios y así queda la cosa: 3 de física para tres hombres; 2 de economía para un hombre y una mujer; 3 de medicina para un hombre y dos mujeres; 3 de química, dos hombres y una mujer; uno de literatura para una mujer. De todas formas te he enviado un pdf de quiénes son por correo. Ahora les echas un ojo.

1: Ok, muy bien. Oye, ¿mucha mujer he oído yo, no? 5 en total, será la edición con más mujeres premiadas de toda la historia...

2: Sí, es que ya sabes que estamos entrando en el siglo de las mujeres y... bueno, ahora con todo esto de la emancipación feminista... prefiero que nos curemos en salud antes de que vengan quemando antorchas y sujetadores. Además, mi mujer también me estuvo insistiendo y ya sabes,... no es que yo sea un calzonazos, es que odio dormir en ese sofá de piel...

1: Vale, bueno, si me parece bien... Pero oye, falta un premio. ¿Qué pasa con el Nobel de la Paz? No te lo he oído nombrar, ¿este año no lo vamos a dar?

2: Ya... sí, es cierto, no te lo he dicho. Tenemos un nombre en la recámara, pero tenía que consultarlo contigo porque, bueno,... no sé si estarás de acuerdo... Verás, es que hemos decidido dárselo a Obama,..

1: ¿Obama? ¿Barack Obama?

2: Sip, el mismo.

1: ¿Darle a Barack Obama el Premio Nobel de la Paz? ¿El mismo Barack Obama que sólo hace 11 meses que está en la Casa Blanca? ¿El mismo que acaba de enviar soldados a Afganistán? ¿Ese Barack Obama?

2: Sí, el mismo. Mira, sabía que no ibas a estar de acuerdo, pero todo tiene una explicación, escucha,...

1: ¡No! No te escucho, es una broma, ¿verdad? ¡Darle el premio Nobel de la Paz a Obama sería una frivolidad espantosa! Y no me quiero imaginar la controversia que generará si...

2: A ver, ¡stop! Míralo desde este punto de vista. La gente de hoy en día sabe quiénes son los ganadores del Gran Hermano, se sabe la alineación de las selecciones de fútbol y todos los escarceos amorosos de las estrellas de cine. Pero dime cuánta gente sabría decirte los ganadores del Nobel del 2008,... apuesto a que te sobran dedos de una mano. Elegir a Barack Obama no es una frivolidad, es una inversión. Todo el mundo habla de ese tío, todo el mundo confía en ese hombre. Su nombre ha pasado a la historia. Y si lo escogemos, generaremos publicity y todo el mundo hablará de nosotros. Estaremos de nuevo en el mapa, la gente se interesará por los premios, los Nobel volverán a tener eco mundial.

1: Vale, todo eso que me dices es muy bonito. Los periódicos se harán eco de ello, los Nobel volverán a ocupar portadas y la gente hablará de ello. Pero todos esos periódicos y esas gentes se cuestionarán el premio, y algunos hablarán mal. Este hombre todavía no ha hecho nada. ¿Qué vamos a argumentar? Sí, le hemos dado el Premio Nobel de la Paz por todo lo que creemos que va a hacer en un futuro,...

2: Ya sabes lo que dicen, lo importante es que hablen de ti, aunque hablen mal. Piénsatelo, este hombre supone un gran cambio, es la esperanza de la gente. ¿Por qué no darle un voto de confianza? ¿Y por qué no darnos una esperanza a nosotros también? Sabes que lo necesitamos, no niegues una oportunidad de darnos visibilidad.

1: Mmm... cierto es, pero entonces los Nobel se convertirán en un concurso de popularidad. ¿No supondrá una bajada de prestigio? ¿No deberíamos mantenernos tal y como siempre? No sé, no me convence...

2: ¿De qué sirve tener un algo si nadie lo conoce? Además, este año hemos premiado a muchas mujeres, pero todavía no hemos premiado a ningún negro,...y también están de moda,...

1: ¡Bueno, vale! ¡Tienes razón! Premio Nobel de la Paz adjudicado!

2: Sí!!! ¡Qué bien! Oye, y otra cosa,... en la edición del año que viene podríamos premiar a algún gay, que ahora también están de moda,...

1: Ey, ey, ey, ey!! Poco a poco, por favor!

2: Sí, vale, es que me he emocionado, jeje,...


Poco después de esa conversación tuvo lugar una ceremonia para que el presidente del "mundo" recogiera el premio. En su discurso, el Nobel de la Paz, justificó la guerra.

Ahora ya entiendo la cita de la obra 1984 del gran George Orwell: "La Guerra es Paz".

lunes, 23 de noviembre de 2009

...Se Necesita...


Queridos amigos,

Hoy he encontrado una noticia que ha turbado el estado de relax nocturno en el que se encontraba mi mente:

Rouco advierte de que la salida de la crisis es imposible "sin hombres rectos"

Los obispos se reúnen esta semana para analizar la crisis social, económica y política.- Preocupación episcopal por la falta de vocaciones.- La media de edad de los sacerdotes españoles supera los 63 años



No me pararé a dirimir qué es eso de hombres rectos para el señor Rouco Varela (¿homo erectus?) ni siquiera que los obispos se reúnan para hablar de la crisis económica y política (en algo tendrán que invertir el tiempo). Lo que más me ha llamado la atención ha sido la preocupación del prelado por la falta de vocación y los datos que señalan que la edad media de los sacerdotes supera en algunas zonas, según el artículo, los 72 años.

Vaya, resulta que la crisis también afecta al sector del pastoreo celestial. Ya no están seguros en este mundo ni los representantes del Altísimo. Me cuentan que hasta San Pedro está cerrando las puertas del cielo para que no entre ni Dios (y nunca mejor dicho).
Sinceramente, este es un tema espinoso ya que no sólo se adentra en la crisis financiera, sino que además, los obispos tienen que lidiar con la crisis vocacional. Vamos, que en los tests que les pasan a los niños para ver qué quieren ser de mayores nadie responde Cura, monaguillo y ni siquiera figurilla del Belén Viviente.

Por eso, y teniendo en cuenta en la situación tan extrema en la que nos encontramos, he decidido aprovechar y matar dos pájaros de un tiro. Desde aquí lanzo una gran oferta, una revolución en las listas de empleo, una solución a sus problemas financieros: Hágase Cura.

Gánese un puesto a la derecha del Padre, trabaje como alto ejecutivo, representante empresarial de forma directa. No tiene que ser una persona creativa, no se esfuerce, nos sobra con que se aprenda unas líneas del libro más vendido de la historia y que las diga en voz alta. Por si todavía no se ha convencido, vea que en este Estado donde predomina el "laicismo feroz", todo son ventajas:

  • Trabajará sólo unas horas diarias.
  • Podrá beber alcohol y comer mientras trabaja.
  • Se enterará de los secretos más inconfesables y siniestros de la gente.
  • Su trabajo consistirá en contarle cuentos al rebaño para entretenerlos.
  • Sus cuentos se basarán en un tipo que convertía agua en vino.
  • Usted tendrá el poder de salvar almas.
  • Nunca verá a su jefe en persona (muchos trabajadores pagarían por esto)
  • Y lo más importante, podrá repartir hostias a mansalva.

Además, tendrá un sitio seguro ya que más de la mitad de las parroquias carece de cura titular...
Es cierto que su ambiente de trabajo no será lo que se dice juvenil (aunque siempre están los coros) pero no se preocupe por ello, realizará el sueño de todo humano (que muchos políticos hacen diariamente): hablará delante de "muchas" personas sobre cosas que no tiene por qué necesariamente creer, pero sorprendentemente, le escucharán.

Ah! Y respecto a eso que dicen de no mantener relaciones sexuales... buenooo, es cierto que existe el voto de castidad... pero también se supone que existe el voto de pobreza y el Vaticano tiene un valor incalculable en arte (y lo que no es arte).

En estos tiempos que corren, éste es un trabajo como Dios manda.
¿O es mejor hacer hamburguesas y oler a fritanga durante todo el día?

Por cierto, el señor Rouco Varela, no contento con hacer balance de las pérdidas de pastores y rebaño que está sufriendo también habla de crisis de valores, de "laicismo feroz" y ha vuelto a atacar el aborto voluntario. Pero eso, en esta coyuntura económica, pasa a un segundo plano (incluso para mí).

De todas formas, esta noticia no me extraña. Quizás sea porque la Iglesia se rige por dos premisas básicas:

1. ... Se necesita... (curas, ayuda, dinero, reforma social,...)
2. ...Estamos en contra de... (aborto, supresión de los crucifijos en los colegios, condón, matrimonio homosexual, incultura juvenil,...)

PD: En el artículo se menciona que el discurso de Rouco tenía 5016 palabras. No me quiero imaginar lo interesada y motivada que debía estar la persona que contara las palabras del discurso... Gracias por el dato, ahora sí que me voy a dormir tranquila.



http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Rouco/advierte/salida/crisis/imposible/hombres/rectos/elpepusoc/20091123elpepusoc_13/Tes

domingo, 15 de noviembre de 2009

...Manifestación Contra-todo...






Titular del Escaparate ante la manifestación ultraderechista convocada en Ibi para pedir prioridad en el trabajo para los españoles:

- Alianza Nacional anuncia la creación de una sección en Ibi con 25 militantes.

Después, si leéis un pelín más abajo pone...

"Peña (el jefazo) anunció que se ha creado en Ibi una sección del partido, al que pertenecen unos 25 miembros, pero que, por motivos de la gran presión a la que habían sido sometidos estos días, habían preferido no participar en la manifestación para evitar represalias"

Yo me imagino la conversación entre el jefazo y los nuevos miembros de Ibi:

P. Peña (P.P, "the boss")
Ibense (llamémoslo X)

Ring, ring....:

PP: Sí?

X: Hola? Jefazo de Alianza Nacional?

PP: Sí, con quién hablo?

X: Mira, soy una persona de Ibi, esa villa pequeñita famosa por cosas tan inocentes y maravillosas como el juguete y el helado... Es que... he estado hablando con unos colegas y nos gustaría pertenecer a Alianza Nacional, porque estamos verdaderamente convencidos de todo lo que pensáis y nosotros también creemos que los españoles somos los primeros! Sí, señor! Por eso, para mostrarte nuestra fidelidad te pedimos que abras una sección en IBI!!!

P. P: Ya... me alegro muchísimo, pero es bastante complicado hacer eso... requiere de espíritu y dinero,...

X: No importa! mira, por qué no hacemos una manifestación en mi pueblo? Así les demostramos a esa gente extranjera quiénes somos nosotros! Y de esa forma, le daremos una nueva fama al pueblo!

P.P: Ya, pero no sería muy complicado?

X: NO! Qué va! si para cuando el ayuntamiento le dedique tiempo ya no habrá vuelta atrás...

P.P: Me gusta, me gusta... continúa...

X: Sí, y llamaremos a delegaciones de más pueblos, ya es hora de que todo el mundo se entere!
El azar quiso que nosotros naciéramos aquí, una casualidad en la vida hizo que no me faltara de nada en el plato, que naciera en un país con derechos y libertades...
Y por eso debemos ensalzar nuestra raza aria! ¿Qué se cree esa gente que viene de fuera? Que se vayan a buscarse la vida a otro sitio,....

P.P: Exacto! Has dado en el clavo! ¿Qué mierda es esa de la gente que dice: somos ciudadanos del mundo?
Como si nosotros hubiéramos dejado España para irnos allí en tiempos de Franco, hombre ya!

X: Sí, deberían darnos las gracias! Nosotros los descubrimos! E hicimos de salvajes, personas! Y ahora vienen a quitar de la mano que le dio de comer, son la lacra del país....

P.P: Chaval, me gusta tu espíritu! Sois lo que necesitamos! Llevaremos eso adelante! Sí, señor! Y nuestra manifestación será oída y vosotros nos acompañaréis con orgullo!

X: Esto... sí, quiero que sepas que te apoyamos en todo, estamos muy convencidos de nuestros ideales, no hay nada que nos haga cambiar de opinión ni reconsiderar que TODOS en este mundo somos personas y que todos tenemos que sobrevivir... pero.... puedo quedarme en casa el día de la mani? esq me da rollo que me vea la gente...
Envíame un privado cuando todo acabe, ok?


Y hoy, en Estrenos de Cartelera, la película más esperada del mes, aquella que ni el ayuntamiento pudo censurar...


ALIANZA NACIONAL, MANI'S FOR SPANISH


Como podréis comprobar, éxito en taquilla


viernes, 25 de septiembre de 2009

...que dios nos pille confesaos...




Pues sí amigos, ese es, a partir de ahora, y a todos los efectos, mi lema. Porque en la vida hay que dar detallada cuenta de todo lo que a uno le pasa, bien sea por la cabeza, o por la vista. Hay que dejar testimonio de todo aquello que vivimos o pensamos, por muy absurdo que sea. Si no, no existirían ni los jefes de prensa, ni Hollywood, ni Dan Brown, ni la Biblia, ni el diario de Patricia.

Y, bien es sabido la esencial función que todos estos elementos aportan a la cotidianeidad de los seres humanos, aunque bien es cierto que algunos con mayor relevancia que otros (qué sería de la parrilla de antena 3 sin las telesiestas de los sábados y el diario)


De hecho, si te paras a pensar, todo en esta vida es contar. Toda la historia que dejamos atrás segundo tras segundo, son cuentos. Más largos, o más cortos, más interesantes o más aburridos, orales o audiovisuales,... qué mas da. Todas las artes de este mundo obedecen a alguien que necesita contar algo (en su día, Hitchcock dijo: "El cine es como la vida misma, sólo que sin los momentos aburridos") Y lo mejor de todo es que se pueden contar mil cosas y de mil maneras:

Si cuentas lo que te dicen que cuentes intentando ser neutral, entonces eres periodista (si fracasas en el intento de la neutralidad y quedas en ridículo, entonces eres Urdaci)


Si todos tus cuentos empiezan por: "Por aquellos tiempos..." Eres el Abuelo Cebolleta.


Si todos tus cuentos tienen moraleja, eres profesor de infantil (Si la moraleja suele ser algo como... "y eso le pasó a la sobrina de la del 3º por no estudiar lo suficiente", entonces eres madre)

Si cuentas fantasías y mundos utópicos para intentar engañar nuestro ente racional, entonces eres Tim Burton (a no ser que Helena Bonham Carter no salga en tus cuentos, entonces eres político)


Si hablas de un hombre con poderes divinos que atraía a las masas, eres cura (o J.K Rowling)


En resumen, todo en este mundo sigue vivo si puede ser contado y existe alguien que lo cuente. Por eso, les animo a que dejen testimonio de todo lo que pueda pasar al mundo de las palabras. Quizá su vida no merezca ser publicada por Dan Brown (dios les salve), ni pueda optar a un Oscar, ni ser religión, quizá ni siquiera pueda servir de mal ejemplo...

Pero, al menos, el día del juicio final, dios nos pillará confesaos.